jueves, 19 de septiembre de 2013
Tercera mañana de resaca
Crítica en Lasemana.es: http://www.lasemana.es/cine/critica.php?cod=3050
¡La pandilla vuelve! Una vez más Stu, Phil, Doug y Alan se reúnen en circunstancias trágicas para verse envueltos en una trama de mafiosos y ladrones. Los chicos tendrán que ir en búsqueda y captura de su antiguo colega Chow, quien se ha escapado de la cárcel en Tailandia para crear múltiples problemas.
Los hermanos del invierno
La historia cuenta cómo unos pilotos alemanes e ingleses sobreviven a
una batalla aérea para después verse forzados a convivir en una aislada
cabaña de las montañas noruegas alejados de cualquier vestigio de
civilización y alejados también de la guerra que se está librando en
Europa.
Las dificultades del invierno pondrán a prueba a los soldados, que
inevitablemente acabarán colaborando para salir con vida, a pesar de ser
enemigos. La escasez de alimentos y las condiciones climáticas serán
los nuevos adversarios a abatir. Los alemanes, que un principio se
mostrarán fríos y distantes con sus compañeros de habitación ingleses,
poco a poco irán cediendo en camaradería compartiendo todos los recursos
disponibles con sus prisioneros.
Rupert Grint, el archiconocido Ron Wesley de la saga de Harry Potter
ofrece aquí un papel más dramático con un personaje bravucón que busca
hacer desesperar a los pilotos alemanes a base de criticar las
costumbres germánicas y de limpiarse el trasero con las páginas de Mein Kampf.
Sin embargo, es en Florian Lukas, el teniente Horst Schopis, en el que
recae la mayor carga argumental, pues la evolución de su personaje es
clave para que el espectador pueda comprender la estupidez de la guera y
la importancia de una amistad.
A pesar de situarse en una etapa tan cruel como fue la Segunda Guerra
Mundial, la obra posee un gran optimismo y el tema es tratado desde un
punto de vista pacifista alejado de la política. Prácticamente todas las
escenas del film cuentan con diálogos divertidos y amenos que relajan
la tragedia que los personajes están viviendo.
La terrible experiencia terminará por ser enriquecedora para ambos
grupos aunque la realidad bélica se impondrá finalmente cobrando su
peaje particular, no en vano la historia narra un suceso real, aquí no
hay ningún final made in Hollywood.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Paraíso Perdido: Análisis documental
Esta vez quiero dejaros un trabajo voluntario que realizé hace ya unos meses. La única condición impuesta por la profesora consistía en que el texto tuviera relación con la opinión pública, por lo que enseguida me vino a la cabeza un documental que había visto recientemente sobre un juicio polémico acontecido en Arkansas durante los años noventa. El material que ví me impactó al instante, no sólamente por las características sensacionalistas del caso, sino por la forma de contarlo, los testimonios expuestos y la estupenda banda sonora de Metallica que tan bien encaja con el ambiente carcelario.
Paradise Lost es un intenso proyecto que comenzó en 1996, justo al mismo tiempo que juzgaban y condenaban a los 3 adolescentes sospechosos del asesinato, ya famosamente conocidos como "los tres de Memphis". El documental consta de tres partes distintas que conjuntamente componen un seguimiento completo del caso, desde sus inicios hasta su resolución en el 2011.
No quiero desvelar ningún contenido importante, aunque puede encontrarse fácilmente en la web por su relevancia, así que si sois demasiado ansiosos como para leer mi trabajo, os invito al menos a informaros sobre el tema, o ver los documentales directamente. Para los pacientes que dessen leer el análisis ya os adelanto que en las páginas encontraréis una crítica especializada de Paradise Lost, así como múltiples referencias a otras obras similares o películas que han influido profundamente a la sociedad.
El trabajo presenta también una reflexión sociológica y una severa crítica al sistema penal estadounidense. Creo que con esto no me dejo nada en el tintero, ya he expuesto todos los puntos importantes. Espero que sepáis apreciar esta joya de documental y podáis valorar su importancia reivindicativa. Gracias.
jueves, 24 de enero de 2013
La infancia madura
Hola a todos, espero que hayáis pasado unas buenas navidades y fin de año. Tras lidiar con unos cuantos exámenes, trabajos y problemas burocráticos vuelvo para hablar de un producto televisivo de los 90 que muchos recordaréis con cariño. Si os menciono los nombres de Paul Germain y Joe Ansolabehere pensaréis seguramente que os hablo en chino (especialmente por el apellido del segundo)
Sin embargo, estos dos guionistas han jugado un papel clave en nuestros años mozos, divirtiéndonos muchas mañanas frente al televisor, y lo que es más importante, formándonos como personas. Tal vez la carrera de Germain es más talentosa e importante, pues ha sido el alma de muchas series infantiles célebres como Rugrats, Lloyd en el espacio, o Beethoven, además de actuar como colaborador en algún capítulo de Los Simpsons.
Este guionista californiano no se ha limitado solo al mundo de los dibujos, también ha colaborado en los guiones de comedias ochenteras muy amables que aunque no destaquen por ninguna brillantez o genialidad, siempre han conseguido dejarnos una sonrisa en la cara. Este es el caso de "Big", interpretada por un jovencísimo Tom Hanks, o "Say Anything" primer filme dirigido por Cameron Crowe.
En toda la obra de Paul Germain hay una conexión especial con los niños, quienes suelen ser los protagonistas de la acción, a menudo guiados por su fantasía. Esto no quiere decir que en sus diálogos no haya una lógica y un razonamiento aplastante por parte de los renacuajos, pues muchas veces, a pesar de los desvaríos imaginativos, son ellos mismos los portadores de las lecciones maduras, las que nos hacen reflexionar y evolucionar.
Estas lecciones de vida que no sólo nos entretienen sino que también nos ayudan a crecer en todos los sentidos, quedan perfectamente plasmadas en la que para mí es sin duda, la mejor creación de Germain y Ansolabehere, la serie "La banda del patio". En ella, somos testigos de como un grupo de amigos tendrá que enfretarse a las dificultades que la vida les va imponiendo, desde el despotismo de los adultos hasta la concepción de la muerte, el alienalismo impuesto por las modas o el fin de la inociencia.
Pero para los que no la hayáis visto no os asustéis, que el tono de la serie dista mucho de ser trágico y existencialista. Quizás sea ese el motivo de la grandeza de estos dibujos, la forma que tienen de contar estas dificultades vistas desde los ojos de unos escolares que se defienden unos a otros con el compañerismo, la solidaridad y su código del recreo no escrito. Y aquí nos topamos con otro gran acierto de sus creadores, la idea de situar todas estas aventuras en el patio de una escuela, donde podemos ver la jerarquía que hay establecida entre los niños, a veces realmente desternillante.
Dentro del hábitat del patio encontraremos a lo largo de la serie a muchos secundarios interesantes, con funciones específicas y algo planos en su creación, pero que sin embargo sirven perfectamente como complementos ideales en los capítulos. Las situaciones o conflictos tratados en los episodios consiguen gracias al carisma de los protagonistas crear una empatía instantánea, uno no puede evitar verse a sí mismo de niño enfrentándose a problemas parecidos.
Para los que no os acordéis bien de la serie, os pongo a continuación los perfiles de la pandilla protagonista y de algunos personajes más:
- Theodore Jasper "T.J." Detweiler
- Ashley Funicello Spinelli
- Vincent Pierre "Vince" La Salle
- Gretchen Prunella Grundler
- Michael "Mikey" Blumberg
- Gustav Patton "Gus" Griswald
- Muriel P. Finster
- Randall Weems
Como habéis podido comprobar, prácticamente todas estas caricaturas responden a modelos muy estereotipados; la empollona, el pringado de la clase, el rebelde bromista, la marimacho, el chico deportista, el chivato,etc. Pero no os dejéis engañar, porque esto no es una carencia de la serie, ya que los creadores buscan hacer una caricatura de los comportamientos asociados a cada estereotipo, provocando burlas amables.
La fórmula del programa tuvo bastante éxito, su emisión comenzó en 1997 gracias al patrocinio de Disney, empresa que por aquel entonces solía preocuparse más por la calidad de sus productos. La serie continuó ofreciendo mensajes para los más pequeños hasta el año 2001 momento en el que se decidió continuar usando a sus personajes en películas y especiales, algunos de menor calidad que la propia serie.
En definitiva, mi análisis final de La banda del patio concluye en que es una serie imprescindible que con el paso del tiempo se ha hecho más necesaria para las nuevas generaciones, También es recomendable un nuevo visionado para el fan veterano que creció siguiéndola, ya que ahora con una mente más madura podrá apreciar algunos matices que antes se le escapaban, lo que la convierte en una serie realmente redonda, tanto para el público infantil como para el adolescente.
Os dejo algunos enlaces de los capítulos más emblemáticos, todas las temporadas pueden encontrarse en youtube, así que os animo a verla:
https://www.youtube.com/watch?v=O7X0JtNlMms
https://www.youtube.com/watch?v=oAKLTxy0OHM
https://www.youtube.com/watch?v=yxQeBG6fJb8
https://www.youtube.com/watch?v=MUKdLazEGnQ
https://www.youtube.com/watch?v=qBwotXAtZ-s
domingo, 12 de agosto de 2012
La oratoria en las películas
Si buscamos en las páginas de la historia y la literatura encontraremos múltiples ejemplos de discursos ejemplares proclamados por líderes, filósofos, escritores y artistas. Todos nosotros guardamos en la memoria grandes frases célebres de estos discursos que han acabado por convertirse en un curioso refranero popular.
Por otro lado, existe también otra fuente de la cual podemos beber, o mejor dicho, oír, este tipo de conocimiento. El cine nos ha proporcionado con sus discursos muchos momentos emotivos acompañados de reflexión y sentimiento. Por ello, he decidido poner a continuación una página recopilatoria que guarda una buena colección de oratoria en el cine. Os invito a añadir aquí cualquier película que posea algún monólogo, diálogo o discusión que merezca la pena rememorar y que no aparezca en la lista.
http://laculturamepersigue.wordpress.com/2010/10/17/grandes-discursos-del-cine/
Yo, por mi parte incluyo los siguientes:
El Séptimo Sello es una obra maestra de Bergman con todas las de la ley. Cada plano, cada palabra se podrían analizar, un film realmente profundo y simbólico que no da tregua al espectador pensante. Esta escena recoge el amargo existencialismo que reina durante la mayor parte de la película.
De la desesperación anterior pasamos a un monólogo de Kevin Spacey muy agradable que conviene recordar de vez en cuando para que la vida no se nos haga demasiado pesada, para aprender a valorar aquellas pequeñeces que forman en realidad lo más hermoso que nos rodea pero que ignoramos, o al contrario, para aprender a ignorar las nimiedades de la vida a las que otorgamos demasiada importancia.
La crítica al oportunismo y a la falta de ética en los medios que hizo esta película sigue estando vigente hoy en día, de hecho, más que nunca. También encontramos un aviso para la mayoría de los telespectadores que actúan pasivamente y debilitan sus mentes y su criterio frente al televisor.
Yo, por mi parte incluyo los siguientes:
He elegido esta escena en concreto y no el discurso de la escalinata porque es aquí donde Marco Antonio (Marlon Brando) da rienda suelta a sus sentimientos contenidos explotando de rabia en un monólogo fantástico, breve y muy visceral.
Qué decir de este maravilloso principio donde se nos presenta al padrino, posiblemente el gángster italiano más real y conocido del mundo del cine. Vito Corleone aparece tras una súplica como un juez poderoso e implacable, pero ante todo, humano y respetuoso.
Este diálogo siempre me ha encantado, los motivos son varios. Aparte del increíble dueto actoral que Dennis Hopper y Christopher Walken nos ofrecen, este diálogo tiene de todo, pasa por diversas fases que combinan intimidación, picardía, humor, historia...una joya poco valorada.
El Séptimo Sello es una obra maestra de Bergman con todas las de la ley. Cada plano, cada palabra se podrían analizar, un film realmente profundo y simbólico que no da tregua al espectador pensante. Esta escena recoge el amargo existencialismo que reina durante la mayor parte de la película.
De la desesperación anterior pasamos a un monólogo de Kevin Spacey muy agradable que conviene recordar de vez en cuando para que la vida no se nos haga demasiado pesada, para aprender a valorar aquellas pequeñeces que forman en realidad lo más hermoso que nos rodea pero que ignoramos, o al contrario, para aprender a ignorar las nimiedades de la vida a las que otorgamos demasiada importancia.
La crítica al oportunismo y a la falta de ética en los medios que hizo esta película sigue estando vigente hoy en día, de hecho, más que nunca. También encontramos un aviso para la mayoría de los telespectadores que actúan pasivamente y debilitan sus mentes y su criterio frente al televisor.
viernes, 20 de abril de 2012
La ética en Los Soprano
Los valores y anti
valores que quedan reflejados en esta serie surgen mayoritariamente de su
protagonista, Tony Soprano (James Gandolfini), respetable vecino y padre de
familia cuya profesión no es otra que la de capo mafioso. Lo interesante de Los
Soprano es su realismo, el poder contemplar justamente esto, la vida de un
hombre dedicado a sus dos familias, y los distintos comportamientos del
personaje en cada ámbito.
Tony Soprano encarna el
ideal de los antiguos valores, aquella época en la que los hijos respetaban a
sus padres y los hombres eran tipos duros, leales y eficaces en su trabajo. Sin
embargo, lo que Tony se encuentra en el mundo exterior simboliza todo lo
contrario; falsedad, caos y desobediencia. Esto provoca un choque con sus
creencias y le hace sentirse desplazado, hundido.
Precisamente por eso,
es en el mundo interior de Tony Soprano, es decir, en su trabajo, donde se
siente cómodo, ya que es aquí donde puede ejercer un control absoluto sobre las
personas que le rodean y donde se sostienen aquellos valores con los que ha
crecido. Porque si hay algo inviolable para un italiano, es mantener las
enseñanzas y la tradición familiar.
En este aspecto podemos
encontrar un valor ético importante que merece mención, y es que a pesar de
recurrir al asesinato, la extorsión y el robo, el objetivo final que este
peligroso mafioso pretende es digno, busca proteger y cuidar de su familia,
proporcionándoles lo mejor posible. Por eso se puede empatizar con el personaje
¿Qué marido o padre no quiere lo mejor para su familia?
En el primer capítulo de la serie observamos este anhelo familiar gracias a
un ejemplo en forma de metáfora. Tony ve cómo una bandada de patos que
se había asentado en su piscina se va volando, continuando con su migración y
dejándole solo. En ese momento el personaje queda aturdido e indefenso, porque
esos patos representan en su subconsciente la pérdida de la familia.
Por otra parte, Tony
Soprano es también el ejemplo de un hombre de negocios emprendedor que ejerce
la labor de jefe con disciplina y sesera, negociando cuando es posible. Como
mafioso que es, se mueve en un oficio cruel que se aprovecha del sistema, trata
con lo peor de la sociedad y es una pieza importante que actúa en un tablero
peligroso, con reglas mortales.
Todos estos elementos
son aceptados, incluyendo el riesgo constante a ser detenido o asesinado a
sangre fría. Tony Soprano vive en un mundo de violencia porque lo considera
necesario, porque no conoce otra cosa, se ha criado en la delincuencia y los
ejemplos que ha tenido desde su niñez han sido personas amorales en muchos
sentidos.Esto también se revela
visualmente en un capítulo en el cual Tony rememora su infancia con su padre y
su tío, ambos delincuentes de barrio, amables con sus vecinos y paisanos, a la
par que violentos recaudadores.
La doble personalidad
que el personaje ofrece le lleva en ocasiones a contradecirse y a desesperarse,
convirtiéndole en un cínico con debilidades. Esta hipocresía tiene un efecto
reflejado en la serie, podemos comprobar cómo cada decisión tomada afecta a la
salud mental de Tony, quien tiene que refugiarse más de una vez en fármacos y
en sesiones de terapia para no desmoronarse.
Pero no todos son
penurias en el día a día de este protagonista. Tony Soprano vive como un rey,
es intocable en muchos aspectos, está rodeado de lujos y privilegios, aunque
también de responsabilidades. Esta situación de superioridad le permite acceder
fácilmente a ciertos vicios, y es que el poder corrompe. Porque si hay algo
humano en los personajes de esta serie, son sus vicios y sus defectos.
La familia tampoco es inocente
del todo. Nos encontramos con una mujer fiel y devota que cuida de sus hijos,
lee, es tolerante y tiene un gran sentido moral, pero que a la hora de la
verdad, deja todas estas cualidades a un lado cuando el dinero está de por
medio, prefiriendo no cuestionarse su procedencia.
A pesar de todo, sí hay
una rectitud en la serie, personificada en la doctora Melfi, la psiquiatra de
Tony. Esta mujer simboliza la bondad, es una mano salvadora que intenta
rescatar al mafioso de los pecados y guiarle por el camino de una ética
redentora, porque nunca es demasiado tarde para aprender de nuestros errores.
Su misión consiste en limpiar la mente y el alma sucia del capo, aliviando su
fatiga y obligándole a expresar sus auténticos sentimientos. Si bien sólo
consigue a medias su propósito, las conversaciones privadas entre estos dos
personajes es posiblemente uno de los mayores encantos de la serie.
La conducta del jefe
criminal seguirá siendo despreciable, aunque se podrá notar en el personaje un
ligero cambio, una mayor preocupación y profundidad en sus razonamientos, e
incluso una inquietud existencialista. La excusa en la que se ampara para
justificar lo que hace es el famoso código de honor no escrito que marca las
relaciones en la mafia “Somos soldados y los soldados no van al infierno. Es la
guerra y los soldados matan a otros soldados. En la situación en la que estamos
todo el mundo implicado sabe qué hay en juego…es el negocio. Somos soldados.
Seguimos códigos”.
Para los seguidores de esta gran serie que estén interesados en el tema, les recomiendo encarecidamente el libro "Los Soprano y la filosofía" . Para terminar os dejo la pieza musical que da introducción a cada capítulo, el famoso tema "Woke up this Morning" del grupo americano Alabama 3.
Para los seguidores de esta gran serie que estén interesados en el tema, les recomiendo encarecidamente el libro "Los Soprano y la filosofía" . Para terminar os dejo la pieza musical que da introducción a cada capítulo, el famoso tema "Woke up this Morning" del grupo americano Alabama 3.
viernes, 6 de abril de 2012
Charlie Kaufman: Montaje ¿Realidad o ficción?
Nombre:
Charlie Kaufman
Profesión:
Guionista, Director, Productor y
Escritor
Nacionalidad:
Estadounidense
Lugar
de nacimiento: Nueva York
Edad:
54 años
Filmografía:
- Cómo ser John Malkovich (1999)
-
Human Nature (2001)
- Adaptation. El ladrón de orquídeas (2002)
-
Confesiones de una mente peligrosa (2002)
- ¡Olvídate de mí! (2004)
- Synecdoche, NewYork (2008)
- Frank or Francis (2013)
Aunque este personaje
es desconocido para la mayoría de espectadores (que no de críticos) y a pesar
de que no goza de la fama de otros compañeros judíos de la profesión, no cabe
duda de que Charlie Kaufman es un caso único, un creador especial que está al
margen de las reglas de Hollywood.
Este genio incomprendido empezó su carrera en los noventa, en el campo de la televisión, escribiendo guiones para episodios de Búscate la vida, una sitcom sobre un repartidor de periódicos de treinta años, Ned & Stacey, otra comedia que trataba los matrimonios de conveniencia y The Dana Carvey Show, programa del cómico de mismo nombre.
Tras realizar estos proyectos, Kaufman decidió escribir un guión original completo apostando por una película de cine independiente titulada Being John Malkovich (1999), una cinta de humor estrafalario y de fantasía dirigida por Spike Jonze. El resultado de este debut de Kaufman como guionista en el cine fueron un premio BAFTA y tres nominaciones a los Oscar. Su nombre ya no era desconocido para la crítica y pronto se le empezó a considerar como un innovador en el arte narrativo.
El texto de esta
interesante película nos plantea la posibilidad de transferir nuestra
consciencia al cuerpo de un famoso, en este caso del propio John Malkovich. El
tema de la realidad y de la percepción que nos rodea suele repetirse en la obra
de Kaufman, es uno de sus patrones que también encontramos, aunque en menor
medida, en Adaptation y que nos
inunda y aturde completamente en la genial Eternal
Sunshine.
Su siguiente trabajo, Human Nature (2001), es posiblemente su guión más prescindible. Esta película es una comedia ligera y disparatada, el conflicto que quiere plantear es la domesticación de un hombre salvaje de la mano de un grupo variopinto compuesto por una mujer peluda, una becaria y un domador de ratones. Sin embargo, la creación de esta película permitió la primera colaboración de Kaufman y Michael Gondry, quienes formarían una estupenda pareja creativa.
El supuesto mensaje
moral que quiere dar el film es que con la naturaleza no se juega, y el intento
de cambiar unos instintos y unas actitudes primarias es inútil, al final lo que
yace bajo la superficie siempre aflora, incluso en los casos más civilizados.
La cómica frase que resume el contenido principal de la película es puro humor
Kaufman “ En caso de duda, es de buena educación no hacer lo que tengas ganas
de hacer".
En su tercera película,
Charlie adapta por primera vez una obra ajena a su terreno y realiza un guión
basado en el libro de Chuck Barry, Confesiones
de una mente peligrosa (2002). La película fue dirigida por George Clooney
en su debut como director, no obstante la relación entre Kaufman y Clooney no
fue buena debido al montaje final de la película, el cual cambiaba varias
escenas escritas por el guionista judío. La historia cuenta la doble vida de un
productor famoso de televisión que se dedica a asesinar en nombre de la CIA en
sus horas más oscuras.
Al ser un proyecto
mandado que parte de una autobiografía, en esta obra no encontramos tanto la
firma de Kaufman como en los anteriores, aunque realidad y ficción son
mezcladas en la película de forma muy inteligente, adoptando en ocasiones un
estilo documental con entrevistas falseadas. Las críticas recibidas fueron
buenas y el resultado en taquilla fue favorable también, lo que permitió a Kaufman
contar con un mayor presupuesto.
A partir de aquí
comienza lo que considero la cumbre de la carrera de Charlie Kaufman y la
plenitud de su capacidad creativa ¿Por qué? Porque es en sus dos siguientes
proyectos donde este maravilloso guionista pone de manifiesto su arte
reinventando lo insulso y donde nos da una lección magistral de cómo debe ser
el montaje perfecto de una película, en principio, imposible de estructurar.
Después de haber obtenido experiencia adaptando obras de otros escritores, Kaufman se lanza a uno de los retos más difíciles para un guionista, hacer divertido un libro sobre orquídeas. De esta idea surge Adaptation (2002), película basada en el libro The Orchid Thief de Susan Orlean. Para conseguir amenizar el tema y hacer posible su proyección en cines, Kaufman opta por rodar su propio proceso creativo, convirtiéndose en protagonista gracias a una estupenda interpretación de Nicolas Cage.
Así, en la película
somos testigos de cómo un Kaufman mitad ficticio y mitad real tiene que trabajar
en un guión sobre una adaptación, vemos cómo se agobia con su proyecto
imposible, vemos la relación con su hermano Donald Kaufman y vemos también una
historia de infidelidades y de relaciones humanas complejas. Charlie aprovecha
en esta cinta para meterse con la industria hollywoodiense y para burlarse de
sí mismo, mostrando sus preocupaciones y sus pensamientos más íntimos.
Realidad y ficción
vuelven a mezclarse en esta propuesta tan original donde personas reales
(guionistas, productores, escritores, etc) son interpretadas por actores
famosos de la talla de Meryl Streep y Chris Cooper bajo la dirección de Spike
Jonze, responsable de la también genial Being
John Malkovich.
Las distintas historias
paralelas que Adaptation nos presenta
se juntan finalmente en una situación algo surrealista, pero con un elemento
común siempre presente, una causa material que sirve como unión o nexo de todos
los personajes, la orquídea.
Llega el año 2004 y con él el proyecto más ambicioso de Kaufman. El guionista excéntrico vuelve a hacer pareja con el director francés Michel Gondry, juntos realizarán una película completamente caótica que les llevará a ganar su primer Óscar al mejor guión original. Charlie vuelve al género fantasioso (si bien en este caso podría considerarse ciencia ficción) y toca de nuevo el tema de la metafísica, de una realidad compuesta de recuerdos. El amor, la ciencia y el olvido van de la mano en Eternal Sunshine of the Spotless Mind (¡Olvídate de mí!). Hay que destacar que lo grandioso de este film radica sobre todo en su laborioso montaje.
Kaufman estructura la
película como si de un laberinto se tratase, recurriendo a múltiples flashbacks,
flashforwards y empezando la narración por el final. El espectador no puede
evitar sentirse como un extraño que se ha adentrado en la mente de Joel, el
protagonista de la película, interpretado por el mejor Jim Carrey desde El show de Truman. El elemento
sobrenatural parte de la existencia de una empresa capaz de borrar recuerdos de
personas. El drama es predominante en la película, Kaufman se pone serio y deja
el humor a un lado para plantearnos situaciones verdaderamente trágicas en esta
complicada historia de amor.
Ver esta creación de
Gondry y Kaufman exige un esfuerzo mental por parte del espectador, que será
quien tenga que ordenarla en su cabeza para conseguir entenderla correctamente
y encajar todas las piezas. El ritmo de la cinta está también muy calculado, y
a medida que avanzamos en la historia se va haciendo más trepidante. Aunque
Kaufman ya había jugado en sus trabajos anteriores con la narración utilizando
escenas subjetivas, creando historias paralelas con un desenlace común y
agrupando lo real con lo irreal o bien con lo onírico o ficticio, es en Eternal Sunshine donde demuestra ser un
innovador, un narrador único capaz de contarnos una historia intencionadamente desmenuzada.
Con la mayoría de
guionistas se puede diferenciar un claro desarrollo y desenlace de una
película, pero Kaufman al igual que otros artistas del mundo independiente,
intenta siempre salirse del marco para sorprendernos, no hay ningún seguimiento
previsible que se pueda deducir, ya que no existe una trama lineal. Para ello,
busca situaciones raras, inesperadas y extravagantes que eviten poder desvelar
un final cliché. Lo que más mérito tiene el adoptar este estilo de rodar cine,
es que todo depende de tu libertad creativa, porque no hay normas que te guíen
durante el proceso. La postura del guionista independiente se ha visto muchas
veces enfrentada con la imagen de la industria hollywoodiense, y aunque Kaufman
no oculta su aversión por el cine comercial, también hay que admitir que no lo
descarta del todo (de hecho a veces se deja influir por él).
Otro factor a tener en
cuenta en el proceso creativo de Charlie es la repetición de personajes
femeninos con un gran carácter, fuertes, espontáneos e independientes, que
suelen tener su contrapunto en protagonistas masculinos introvertidos, tristes,
amargados y solitarios. Los hijos que
salen de la pluma de este guionista no son felices, y buscan o se encuentran
con algo que les anima, que les despierta y les hace reaccionar, saliendo de su
insomnio, de una vida aburrida. En esa búsqueda, a menudo, se pierden por
caminos extraños que les llevan a la pura paranoia, a una esquizofrenia temporal
que terminan superando para volver a replantear todo con una lección ya
aprendida.
La evolución de los
protagonistas, es por tanto, un desarrollo positivo, hay una maduración o una
superación de una debilidad que anteriormente trastornaba y dificultaba
cualquier tipo de relación. Y es aquí, en este happy ending, donde pillamos al
artista independiente cediendo ante los estereotipos de la industria de
Hollywood.
El protagonista del
film, Caden Cotard, interpretado por un contundente Philip Seymour Hoffman,
tendrá el sueño de estrenar una obra de teatro que represente la vida misma,
para ello construirá como escenario una réplica real de la ciudad de Nueva
York. Con esta película reflexiva Kaufman quiere que nos paremos un momento y
contemplemos una belleza ilógica y emotiva llamada vida. Lamentablemente,
aunque algunos expertos han considerado este título como lo mejor de la carrera
de Charlie Kaufman, las buenas críticas no consiguieron salvar la película del
fracaso comercial, pasando bastante inadvertida.
Sólo queda esperar que el arte ofrecido por
este incomprendido genio se siga valorando, y que el nombre de Charlie Kaufman
no caiga en el olvido ante las banales superproducciones enlatadas a base de
efectos especiales. Porque si hay algo que se pueda afirmar de su filmografía,
si hay algún mérito que puede atribuírsele, es que este judío cineasta ha sido
capaz de devolver el orgullo al oficio de guionista, aportando elementos
nuevos, y sobre todo arriesgados. Este soplo de aire revitalizador es algo muy
necesitado en estos días en el cine, y Kaufman es una de las pocas figuras que
nos lo proporciona sin recurrir a grandes presupuestos.
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