martes, 14 de abril de 2015

Anne Rice recupera sus 'Crónicas vampíricas' después de 10 años


Anne Rice cultivó un éxito sin precedentes que enganchó tanto a adolescentes como a adultos. Su primer libro, 'Entrevista con el vampiro', no tardó en convertirse en un bestseller, y al mismo tiempo supo aportar un aire nuevo a la figura del vampiro gótico dotándole de humanidad. El tedio por la inmortalidad, las crisis existenciales y las atracciones sexuales marcarían un camino a seguir para estos seres legendarios.

La película, protagonizada por Tom Cruise y Brad Pitt (las caras bonitas del Hollywood de los 90) no hizo otra cosa que aumentar la difusión de su obra gracias a la buena mano de Neil Jordan, que ya se había curtido con los hombres lobo en su film 'En compañía de lobos' de 1984. Menos acertada fue la adaptación de su tercera novela, 'La reina de los condenados', dirigida por Michael Rymer en el 2002 y vapuleada por la crítica.

Las sagas de Rice precedieron un fenómeno que aún se conserva y se rentabiliza hasta la saciedad con títulos clónicos. De hecho, tras varios años silenciados en el ataúd, los vampiros vuelven a estar de moda más que nunca gracias al testigo recogido por Stephenie Meyer. Qué mejor momento para retomar las aventuras del querido y odiado Lestat, personaje clave en las novelas de 'Crónicas vampíricas'. Ha tenido que pasar más de una década para que 'El Príncipe Lestat' se dignara a aparecer en Ediciones B después de que su creadora coqueteara con las historias de brujas, momias y ángeles, prácticamente el panteón completo de seres sobrenaturales.

En el argumento de esta nueva entrega de la saga, la undécima ya, Rice sitúa al lector en una lucha interna entre los vampiros más ancianos y los no muertos más jóvenes. Pasado y presente se mezclarán en una trama ambientada en Nueva York, Egipto, Cartago o Roma. Esta ambiciosa y oscura aventura traerá a la vuelta a toda la familia de bebedores de sangre ideada por la autora estadounidense a lo largo de sus obras. El sensible Louis de Pointe du Lac, el eternamente joven Armand, el "hijo del milenio" Marius o David Talbot, el vampiro guardián del secreto de Talamasca, serán algunos de los invitados estrella en este 'Príncipe Lestat'.

El volumen salió a la luz en inglés el 28 de octubre del 2014, pero la traducción no llegó a nuestras tierras hasta finales de marzo de este año. Veremos si la luz del sol acaba con este ejemplar en las librerías o, por el contrario, Rice vuelve a hacerse con el título de reina de la noche.

martes, 8 de octubre de 2013

Acrobacias en el espacio


Crítica en LaSemana.es: http://www.lasemana.es/cine/critica.php?cod=3116

 

La hostilidad del espacio ha sido reflejada en varias ocasiones por directores más o menos talentosos, ya sea en forma de asteroide gigante como hizo Michael Bay en Armageddon o recurriendo a alienígenas aterradores, la mayoría de las veces antropófagos. No obstante, en Gravity Alfonso Cuarón opta por algo mucho más simple e inteligente, el enemigo es la inmensidad misma, la soledad que produce el estar tan alejado de la sociedad.

Este thriller de ciencia ficción apuesta esencialmente por la tensión, el espectador presenciará una lucha constante por la supervivencia de dos astronautas interpretados por George Clooney y Sandra Bullock. La historia comenzará con una sencilla misión rutinaria de mantenimiento comandada por el veterano Matt Kowalsky, aunque la protagonista, sin embargo, será la doctora Ryan Stone, una novata que guarda un pasado familiar algo trágico. Unos cuantos fragmentos de basura espacial pondrán en jaque al equipo, llevándoles a situaciones extremas de vida o muerte.

El destino de Stone dependerá de una cercana estación espacial, la única posibilidad de regresar a la tierra. Si bien el argumento puede parecer muy típico a primera vista, lo cierto es que Gravity no cae en ningún momento en el aburrimiento, Cuarón dota de una tremenda personalidad al espacio, convirtiéndolo en un enemigo a batir. El uso del 3D, acentúa además esa atmósfera angustiosa que deben de sentir los astronautas cada vez que se dan un "paseo" por las estrellas, una tarea bastante peligrosa.

La película está perfectamente apoyada por los efectos especiales, los cuales son utilizados muy acertadamente en los momentos de mayor peligro. El tiro de cámara es otro de los elementos sorprendentes del film, el director consigue desplazar al público sin problemas a un mundo oscuro y silencioso mediante planos subjetivos cargados de estrés.

En la cinta también hay pequeños momentos dedicados a la belleza con hermosas vistas del planeta azul y con reflexiones esperanzadoras, hay en definitiva un mensaje positivo a pesar de las terribles circunstancias. Es difícil encontrar defectos a una película espacial con una producción tan elaborada. Puede que lo único que se eche en falta durante el largometraje sea una mayor presencia de Kowalsky, el carismático personaje encarnado por Clooney, que no queda del todo explotado, aunque también hay que reconocer el esfuerzo físico realizado por Bullock en las numerosas escenas de acción.

El guión, escrito por Alfonso y Jonás Cuarón, padre e hijo, entretiene de principio a fin y define bien a los dos astronautas sin profundizar demasiado. El autor de Y tu mamá también cambia aquí completamente de registro acercándose más al sistema made in hollywood propio de los grandes estudios, ese estilo que se cubre normalmente de espectacularidad concediendo un rol secundario a los diálogos, lo cual, en este caso concreto no está nada mal, pues los textos de los personajes aportan únicamente avisos informativos para los más despistados, pero no son indispensables.

Por si no había quedado claro el talento del director mexicano en anteriores obras como La princesita (1995) Y tu mamá también (2001), Harry Potter y el prisionero de Azkaban o Hijos de los hombres (2006), con Gravity Cuarón da el toque de gracia revelándose como uno de los mejores cineastas extranjeros de los últimos tiempos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Noticia en LaSemana.es: http://www.lasemana.es/cine/noticia.php?rev=802&cod=35099





El director bilbaíno Álex de la Iglesia intervino este viernes como invitado en el programa Los desayunos de TVE para dar a conocer su próxima película, Las brujas de Zugarramurdi, que llegará a las salas el próximo 27 de septiembre.


De la Iglesia describía su nueva cinta como una comedia de evasión fantástica con estas palabras: "Llega un momento en el que todos queremos escapar e ir a un mundo fantástico, aunque sea de brujas". El cine social y los Oscar fueron otros temas de conversación propuestos por María Casado en el programa.

Ante estos asuntos, el director confesaba su admiración por las medidas adoptadas en Francia para incrementar el público del séptimo arte y revelaba su falta de tiempo a la hora de presentar la película para los premios "Lo que pasa es que no la había acabado, no tuve tiempo de presentarla. Es una película complicada y hasta el último momento estaba retocando".

El director también reservó comentarios sobre la economía y la política de España declarando su miedo y rechazo al cine político "Hay que ser muy listo para saber entretener y hacer pensar al mismo tiempo". De la Iglesia terminó defendiendo la televisión de calidad que se preocupa por la audiencia adulta "Se trata de convencer a la gente. Hay que arriesgar más, hasta que una persona no da el primer paso y tiene éxito no se apuesta por este tipo de series".

Durante la entrevista el cineasta dedicó unas palabras a los actores con los que ha trabajado en esta última cinta, entre los que se encuentran Hugo Silva, Mario Casas y Carmen Maura "Cuando una persona sabe hacer su trabajo más fácil le es gestionar su ego. Es más complicado trabajar con alguien que acaba de empezar". El film se centra en el robo de una tienda de compro oro y a la posterior huída de los atracadores hacia una terrorífica Navarra.

El largometraje ya ha podido verse en el Festival Internacional de Cine de Toronto. Las brujas pudieron exhibirse en la proyección del último día programada dentro del certamen canadiense, que es la antesala de los estrenos más importantes de la temporada para Hollwywood.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Extraños en la oscuridad

Crítica en LaSemana.es: http://www.lasemana.es/cine/critica.php?cod=3100


Se ve que el thriller psicológico es el género en el que más cómodo se siente el director Joseph Ruben a la hora de rodar una película. Autor de anteriores títulos significativos como Durmiendo con su enemigo o El buen hijo , Ruben siempre ha mostrado un interés por la sospecha y la desconfianza en las relaciones humanas. Su nuevo trabajo Atrapada en la oscuridad, es otro ejemplo más que sigue esta tradición.

El film nos presenta un argumento ya conocido que poco tiene que aportar, utilizando el truco de la ciega desvalida con la historia de la protagonista, Sara Taylor, una fotoreportera destinada en Afganistán que pierde la vista en un atentado. Prácticamente desde el primer momento del largometraje, exceptuando la primera escena bélica, da la impresión de estar presenciando un remake del clásico Sola en la oscuridad , protagonizada tiempo atrás por la coqueta Audrey Hepburn.

Aunque menos teatrera que su predecesora, Atrapada en la oscuridad falla en el punto más importante, que es su propuesta de hacer temblar al público de suspense. La tensión no termina de llegar y el espectador se da cuenta impasible de que la trama no guarda ya ninguna "sorpresa" predecible. Prácticamente toda la acción del film se sitúa en un ático espacioso de Nueva York donde se esconde un pequeño secreto que podría valer millones.

A pesar de partir desde una prometedora premisa, ni la convincente interpretación de Michelle Monaghan ni el maquiavélico papel reservado para Michael Keaton bastan para que esta película de ladrones dispare la adrenalina. En ese sentido, podría compararse con una réplica de La habitación del pánico mal llevada, sin ansiedad, terror o angustia. Keaton da vida a un personaje amoral y astuto dispuesto a utilizar todos los engaños posibles para hacerse con el botín, mientras que Barry Sloan representa la cara salvaje y violenta del atraco haciendo de tipo duro.

El desenlace, por otra parte, es capaz de dejar un buen sabor de boca que compensa la inactividad emocional del metraje,ya que es en los últimos minutos donde se condensan los elementos más interesantes de la cinta. Sin embargo, Atrapada en la oscuridad depende de demasiados tópicos como para permitirse ser un éxito en taquilla.

Criminales en el gimnasio

Crítica en LaSemana.es: http://www.lasemana.es/cine/critica.php?cod=3097


Michael Bay deja aparte a sus monstruos metálicos de Transformers con el objetivo de recuperar a sus antiguos seguidores, esos que enloquecían con las buenas dosis de tiroteos, adrenalina y explosiones espectaculares a las que el director les tenía acostumbrados. El cineasta se traslada al Miami de los años noventa para adaptar una historia real sobre un secuestro chapucero, maquinado por un grupo de culturistas ambiciosos que se sienten predestinados a alcanzar el sueño americano. El título está encabezado por un fanático Mark Whalberg que arrastra bastantes traumas mentales y un Dwayne Johnson que más que una roca parece una montaña, sensiblera y religiosa, eso sí.

Dolor y Dinero cuenta una historia simple sobre unas personas simples, por no decir cortas, que lamentablemente se dejarán llevar por sus fantasías secuestrando al cliente de un gimnasio. Bay satura el metraje con secuencias de persecución, asesinatos fallidos, torturas tronchantes, pesas y muchos, muchos músculos. Los secundarios de la película, representados por Tony Shalhoub y un siempre bien recibido Ed Harris, aportan la seriedad y la calidad del film, pues es su presencia la que distingue esta producción de cualquier otra comedia facilona made in hollywood.

El pero que podría encontrarse a la película del director californiano es la exageración, el exceso constante de situaciones límite alejadas precisamente de la realidad, las cuales ponen en duda el supuesto mensaje satírico de la cinta, debido a su contenido chulesco y macarra. A pesar de su falta de sutileza, la obra consigue hacer reflexionar al espectador gracias a la voz en off del protagonista, pues es de ahí de donde emerge indirectamente una crítica a la soberbia, la envidia y a una competitividad malsana.

De las actuaciones del reparto es la de Dwayne Johnson la que más sorprende, teniendo en cuenta su recorrido cinematográfico. El luchador profesional otorga los momentos más graciosos sin lugar a dudas, dando forma a un personaje devoto y pánfilo que termina por corromperse. Mark Whalberg cumple correctamente con el papel de líder insatisfecho causante de todos los problemas, mientras que Anthony Mackie, el tercer miembro del grupo, pasa bastante inadvertido.

En cuanto a Bay, es de agradecer que se tome este parón para volver a sus raíces y mostrar algo de personalidad, después de que los blockbusters se hayan apoderado de toda su vena creativa. Dolor y Dinero no es La Roca , de hecho ni se le acerca, pero sí que tiene, y mucho, de Bad Boys , su primer largometraje.

El resultado final es una película entretenida, con un buen presupuesto que se hace notar en las escenas de acción, aunque siendo Michael Bay tal vez haya menos de las que la gente pueda esperarse, y sobre todo accesible y fácil de seguir, aunque no haya que tomársela muy en serio.

Frontera espacial

Crítica en LaSemana.es: http://www.lasemana.es/cine/critica.php?cod=3070


La historia nos presentará a un capitán Kirk castigado y cuestionado por sus superiores y a un Spock confuso que se debatirá entre la amistad y la obediencia al reglamento. La auténtica trama del título comenzará con una misión secreta asignada a la ya mítica Enterprise. La conocida tripulación deberá dar caza a un traidor fugitivo, John Harrison, que se oculta en la frontera de los klingon, pero el viaje no será nada sencillo.

El inicio acelerado de la película bien podría ser una parodia galáctica de Indiana Jones; la reliquia, la huida de los nativos y los chistes malos hacen cuestionar bastante la integridad de la cinta. No obstante, este cuestionable comienzo cumple con su función, sirve para presentar a los personajes a un público desconocido y para introducir uno de los conflictos que desarrollarán el argumento. Cabe destacar el magnífico trabajo realizado por el equipo de diseño en las recreaciones de los escenarios, realmente verosímiles y fantásticos a la vez.

El tono de la película nunca llega a quedar claro del todo, si bien los guiños a los fans son bien recibidos, los diálogos de los personajes, especialmente las frases de Kirk, se mueven dentro de una chulería más propia de una película de adolescentes que de la ciencia ficción. Las continuas bromas lanzadas fuera de contexto tampoco ayudan a tomarse en serio el largometraje, que patina una y otra vez cada vez que intenta dar una explicación coherente.

A pesar de estas deficiencias, la película va cobrando cierta intensidad según avanza, consiguiendo algunas escenas de tensión bastante logradas, como la del paseo espacial. La elección de Benedict Cumberbatch como villano es otro plus de la cinta, cada vez que hace una aparición en la pantalla el interés aumenta progresivamente. El guion de la aventura, firmado por Alex Kurtzman, Damon Lindelof y Roberto Orci, guarda alguna que otra sorpresa que conectará esta entrega con antiguas películas de la saga, y posiblemente también con futuras.

El ejercicio realizado por J.J. Abrams contentará a los espectadores que adoren la ciencia ficción, las escenas de acción y los buenos efectos especiales,ahora en 3D. Sin embargo dejará algo fríos a los seguidores acérrimos de las antiguas películas de Star Trek y a aquellos que esperen algún resquicio intelectual, presente en los títulos clásicos.

La última excursión

Crítica en LaSemana.es: http://www.lasemana.es/cine/critica.php?cod=3066


Jesse (Ethan Hawke) y Celine (Julie Delpy) se vuelven a juntar por tercera vez en Grecia. Ya han pasado casi veinte años desde que se conocieron en un tren a Viena y nueve desde su reencuentro en París.

La idea de juntar a una pareja de enamorados siempre a contrarreloj en distintas ciudades europeas y con saltos en el tiempo permite al director describir un proceso de maduración real de dos mentes inquietas que van envejeciendo progresivamente pero que, sin embargo, se siguen anhelando en secreto.

Los protagonistas ya no son adolescentes precisamente, el paso de los años ha impuesto sus condiciones, y aunque Jesse ha conseguido comprometerse finalmente con su amor verdadero, el matrimonio no es perfecto. Los antiguos lazos familiares del personaje y la pérdida de la pasión pondrán a prueba la estabilidad de la pareja, que ha decidido pasar unos días de vacaciones en Grecia para aclarar las cosas.

En esta parte de la saga tampoco faltarán los largos paseos turísticos y las reflexiones pseudo filosóficas sobre el amor. Linklater, con la inestimable ayuda de sus actores fetiche, vuelve a ofrecer una película breve, aunque de mayor duración que las anteriores, en la cual aprovecha cada minuto del largometraje para inundar al espectador de diálogos ingeniosos que componen en definitiva el corazón del filme.

Los personajes debido a sus nuevas responsabilidades se han vuelto más amargados y esa magia del flechazo que mandaba sobre todo en Antes del amanecer ya no existe. La evolución de Jesse y Celine planteada en Antes del anochecer es coherente, una vez que los sueños ya se han conseguido, lo que toca después es luchar por mantenerlos.

La química entre Hawke y Delpy se hace tan evidente y natural que uno se pregunta si realmente es una relación ficticia. Parece ser que con este ejercicio final el director pone la guinda del pastel a una historia de amor longeva que aparentemente se cierra. Cabe destacar la colaboración de los dos actores protagonistas en el guión y en la elaboración de sus personajes.

Estupenda obra independiente muy adecuada para un público que tenga ganas de escuchar. Para el que no conozca el estilo de Linklater puede resultar algo tediosa, ya que como de costumbre en el realizador, el mensaje es más importante que la acción.